La sensación que tengo cuando hago magia es muy variable.
A primera vista, cuando acabo de realizar un juego de magia me siento bien o no tan bien, tal y como haya ido el juego, pero cuando pasa un tiempo, reflexiono sobre eso y si ha ido bien, intento mejorarlo, y si ha ido mal, saco el mayor provecho del error, ya que ese error nunca lo tendré, ya sea técnico, teatral, rítmico, etc. El fallo lo percibo como algo ganado, ya que es algo que he aprendido y que no volveré a hacer. Como decía el gran mago René Lavand: “El público puede perdonar algún error, lo que no perdonan jamás es el aburrimiento.” Por eso el error no es tan grave, más grave es no saber comunicar este Arte siendo mago.
El Arte no es persuasión. El arte es emoción. Y así es como lo veo yo, ya que sé que es absurdo convencer de que es magia, es una ilusión, de ahí a que como suelo ahora decirlo: hago Ilusionismo y soy ilusionista, y solamente manipulo una realidad que tampoco es real.
Percibo la magia como arte literalmente, porque si no lo es, ¿qué es? Expreso mis emociones y sentimientos a través de la magia.
¿Qué siento cuando hago estas cosas (ilusiones)? Emociones y sentimientos es lo que siento cuando realizo un acto de magia, ya sea magia cocktail, magia de cerca, magia de salón, etc. Es verdad que depende de la situación me siento de una manera u otra, pero eso sí, siempre siento emoción y sentimiento. Me orgullece hacer sentir bien a la gente, que se llenen de ilusión y por unos momentos desconecten del mundo real y sueñen por unos instantes. Para mí, el asombro que provoco yo con la magia, es uno de los elementos más importantes de ésta, ya que sin asombro, la magia no existiría. La sensación que tengo cuando hago magia es parecida a la que cuando la veo: una sensación de belleza y emoción que haga que cierres los ojos y notes dentro de ti que se mueve. Y que cuando alguien te pregunte por lo que has visto sonrías recordando lo bonito que fue, pues sí, cuando se realiza magia, si lo haces por amor a este Arte, disfrutarás lo mismo o incluso más que el espectador, y no se te quitará la ilusión por saber el secreto, pues el secreto, como dije anteriormente, es el truco y base de la magia, aunque eso sí, nunca se revela ante el público profano porque perderían el elemento de asombro y la magia no existiría. ¿Y por qué los magos no perdemos la ilusión sabiendo el secreto? Porque entendemos el significado de este Arte, el objetivo principal y su destino, que es a las personas profanas. Cuando realizo magia, quiero creer. Dentro de mí lo que cobrará fuerza es una sensación de belleza a la que le dará exactamente igual qué secretos hay detrás de eso que he visto. Hoy en día, aunque no sepa cuál es el secreto, me da igual, al contrario de lo que me pasaba justo un año antes de escribir esto, ya que ahora lo que busco es disfrutar y entrar en ese mundo. Y para mí esa y sólo esa es la más grande sensación que alguien que presencia Arte puede llevarse. Así que sí, creo en la magia. Y creo en la magia porque soy una persona, porque sé que es algo más que un truco, sino una ilusión llena de misterio, porque si fuese algo sobrenatural, se llamaría brujería. El niño que hay dentro de cada persona sigue creyendo, y grita cada día al odio que creamos.
Por consiguiente, me gusta la magia desde que la conocí y también desde que la realizo con mis propias manos y he de decir que cada día me gusta más.
-DPMagician